En la industria del almacenamiento de granos a granel, muchos técnicos se enfrentan a una situación embarazosa: a pesar de comprar un medidor de nivel de radar de 80 GHz de primer nivel, el dispositivo comienza a “comportarse mal” durante las pruebas. Saltos de datos, bloqueos de señales y pérdidas de señal inexplicables se producen repetidamente, lo que obliga a los equipos a volver a realizar mediciones manuales de cuerdas.
Esta frustración generalmente surge de un error común: pensar que un radar proporcionará automáticamente lecturas precisas solo porque está "instalado". En realidad, el interior de un silo es un entorno extremadamente duro. El polvo, los reflejos del metal, las pilas de granos desiguales y los impactos de los materiales entrantes crean un "matadero de señales". Si la posición de instalación se desvía del punto óptimo, incluso el instrumento más caro se convierte en un mero adorno.
Entendiendo el radar: no es una linterna, sino un detector de eco
El radar emite ondas electromagnéticas y detecta reflejos extremadamente débiles. A diferencia de una linterna, que simplemente ilumina la superficie, el radar se basa en estos ecos para medir el nivel de grano con precisión.
Dentro de un silo cerrado, las ondas rebotan entre paredes, soportes y superficies de grano. Una mala colocación puede provocar reflejos en las paredes o en la caída del grano en lugar de en la superficie real del grano.
Desafío principal: cómo permitir que el radar "fije" con precisión superficies de grano suelto en medio de un fondo caótico.
Evite las “zonas muertas” en la instalación de silos
Tres ubicaciones internas son conocidas por causar errores de medición:
1. Cerca de la entrada de alimento: el “bautismo del grano”
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Daño físico: el impacto del grano puede desgastar rápidamente las superficies de las lentes del radar.
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Señal ahogada: el flujo de grano denso dispersa el haz del radar, provocando lecturas falsas de "silo lleno".
2. Cerca de las paredes del silo: la “trampa del eco”
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Reflejos de trayectorias múltiples: las ondas que rebotan primero en las paredes pueden causar ecos retrasados y subestimación.
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Veta adherida: La veta adherida a las paredes puede malinterpretarse como nivel real.
3. Soportes internos cercanos: “rango efectivo en desaparición”
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Objetivos falsos: Los soportes metálicos producen fuertes reflejos; el radar puede detectarlos en lugar de los débiles ecos de la superficie del grano.
Radar de haz estrecho de 80 GHz: instalación de microcirugía
Los radares modernos de 80 GHz tienen ángulos de haz extremadamente estrechos. Utilice esta precisión para evitar obstáculos:
Encuentre una ruta de señal "limpia"
Realice inspecciones in situ para identificar un camino claro desde la parte superior hasta la parte inferior del silo sin interferencias metálicas. Los haces estrechos pueden atravesar los huecos de la estructura, lo que mejora la intensidad de la señal y reduce el mantenimiento.
Brida universal: ajuste para grano inclinado
El grano rara vez forma una superficie plana. Ajuste el ángulo de la antena utilizando una brida universal. Incluso un ajuste de 3 a 5° puede multiplicar la relación señal-ruido (SNR), asegurando lecturas precisas.
Pasos de instalación estandarizados
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Regla del radio de 1/3: la posición óptima para silos cilíndricos es 1/3 del radio de distancia del impacto del alimento y los reflejos de la pared.
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Comprobación de cono limpio: asegúrese de que la trayectoria del haz del radar esté libre de soportes, cables u obstáculos.
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Sintonización vertical de brida: observe la intensidad del eco en niveles máximo y medio y ajuste a la señal máxima.
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Protección contra rayos y polvo: Instale protección contra rayos y dispositivos antiestáticos; considere puertos de limpieza de aire comprimido para silos polvorientos.
Validación de campo: precisión a nivel milimétrico
Una prueba en un silo de trigo de 15 m de diámetro comparó dos instalaciones:
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Instalación aleatoria: cerca de boca de acceso, cerca de la pared, sin ajuste de ángulo. Resultado: pérdida frecuente de señal; los datos saltan hasta 40 cm.
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Instalación estandarizada: 1/3 de radio, brida universal alineada, libre de soportes. Resultado: las lecturas del radar coincidieron con las mediciones manuales con errores inferiores a 10 mm.
Conclusión: la verdadera precisión proviene de técnicos que respetan las condiciones del sitio y optimizan la instalación. Evitar las "zonas muertas" convierte un radar de alto costo de una pieza de visualización en un "ojo" confiable para el manejo digitalizado de granos.
Preguntas frecuentes: Instalación del radar en silos de granos
P1: ¿Por qué mi radar da lecturas falsas de lleno/vacío?
R: Generalmente debido a su ubicación cerca de entradas de alimentación, paredes o soportes internos. Siga las pautas de 1/3 de radio y brida universal.
P2: ¿Pueden el polvo o la humedad afectar la precisión?
R: Sí. El polvo atenúa las señales y la humedad crea falsos reflejos. Utilice cubiertas protectoras y puertos de limpieza de aire comprimido.
P3: ¿Qué importancia tiene el ajuste del ángulo del haz?
R: Muy. Incluso una desalineación de 3 a 5° puede perder ecos en superficies de grano inclinadas. Utilice una brida universal para realizar ajustes finos.
P4: ¿Puedo instalar el radar en cualquier lugar?
R: Evite las tres “zonas muertas”: cerca de las entradas de alimentación, a menos de 50 cm de las paredes y cerca de los soportes internos. Busque un camino despejado para el haz del radar.
P5: ¿Cómo verifico la calidad de la instalación?
R: Compare las lecturas del radar en niveles llenos y medio llenos con mediciones manuales. La intensidad máxima del eco indica una alineación correcta; Se pueden lograr errores de nivel milimétrico.



